Pero no tenía como se dice una cabeza de preferencia hasta que la noticia del fallecimiento de Elvis me hizo curiosear quién era en realidad este cantante que muchos lo consideraban como el "Rey del Rock", hasta que gracias a Panamericana Televisión pude apreciar en toda su magnitud lo grandioso que es en cantar sus canciones, sus miradas que denotaban terror, agresividad y a la vez simpatía con una sonrisa de niño travieso.
Y peor aún, cuando al investigarlo me enteré que en vida grabó 61 LPs, es decir 711 canciones, me dije: "mierda, y ahora qué hago para conseguir todos estos discos si este gobierno militar no permite la importación y nos tiene a pura música criolla".

Gracias al segundo gobierno de Acción Popular, se permitieron las importaciones y en Sears de ese entonces -hoy SAGA-, llegaron discos y LPs de norteamérica que no se fabricaban aquí, entre ellos el de Elvis. Y fue así como de a pocos comencé a coleccionar sus discos, jurándome que tendría en alguna ocasión la colección completa.
Para ese entonces ya trabajaba en el Jockey Club del Perú y también había ingresado a la universidad, pero por lo poco que ganaba la plata no alcanzaba para comprar los Lps nuevos en Sears, pero si en La Colmena, el cual de a pocos comenzaba a completar primero las canciones esenciales de Elvis, para después conseguir lo que poco o casi nada se escuchaba en las emisoras o las rarezas.

Jorge Pereyra fue otro que conocí y que tenía la colección completa de Elvis, la cual, tuvo la gentileza de grabarme parte de su colección en cassetes, al igual que otro fans que vivía en el Rimac y que gracias a una entrevista que le hicieron en el diario El Comercio pude contactarme con él para que parte de su colección de Elvis me los grabará también en cassette.
Poco a poco ya estaba armando mi discografía, pero más por ese entonces tenía más en cassettes que en Lps o discos de 45 rpm, el cual faltando dos ciclos para terminar la universidad decidí agarrar gran parte del dinero que serviría para cancelar mis estudios y comprar lo más que pudiera los Lps en Sears, que costaban casi el doble que los discos de aquí por ser importados.
Al final tenía mis Lps, pero no tenía dinero para pagar mis estudios en la universidad y ya recién después de un receso de tres meses laboralmente ingresé al INABIF en el área de Comunicaciones, pero el sueldo por ser contratado y no aún nombrado no alcanzaba.

Me sinceré, le dije la verdad -al final que perdía-, y él calladamente me escuchó.
Al terminar mi explicación mi padre me miró fijamente y suspiró -pensé que me iba a votar de su oficina como pocas veces lo hizo-, y me dijo "espera". Se retiró a su escritorio en otro cuarto y regresó trayendo en sus manos los soles que necesitaba.
Me dijo "cuéntalos si está correcto". Yo nervioso los conté a la volada y le dije que si estaba bien la cantidad, a lo que mi padre me respondió "bueno, anda a pagar tu universidad y no malgastes el dinero en ese tal ...¿cómo se llama ...?, Elvis nooo...algunas canciones escuché y es bien loco para cantar ¿no?, a lo que tímidamente le respondí si.
Fue también el inicio de arreglar en definitiva las pases con mi padre porque nunca más desde ese momento volvimos a pelear, sino todo lo contrario, empecé a conocer a fondo a mi padre y a visitarlo continuamente cada sábado para bañarme en una tina especial y a tomar desayuno con él... y a veces también para manejar su Toyota en la Av. la Colmena, porque también recuerden que mi padre me enseñó a menejar un auto cuando tenía apenas 11 años en la Javier Prado que apenas tenía dos carriles.

mi mamá ... pero en fin, sigamos con Elvis.
Ya más afianzado económicamente y gracias a mi mamá en descubrir que el "Escarabajo" estaba en venta para entre los dos comprarlo (nos costó en 1995 $2,800), pudimos con mi mamá conocer a Jorge Cox en su tienda de Miraflores denominado Top Music Records, la cual, adquirí una gran cantidad de discos de Elvis, ya no era los LPs, ahora ya dominaban los CDs. Posteriormente conocí a Ricardo Bolaños, el actual presidente del Elvis Presley Fan Club del Perú, la cual hasta hoy me sigue actualizando con novedades de nuevas rarezas o ensayos de estudios, sino también de sus películas y conciertos que con el paso del tiempo se daba por perdidos, pero que sin embargo han sido recuperados para fortuna de los fans donde se podrá apreciar a Elvis en versiones completas en sus presentaciones en televisión en la década del 50, con Sinatra en el año de 1961 y en su último concierto que fueron dos en junio e 1977, así como muchos otros.

¿No se convencen todavía?, escuchen entonces "Surrender" - Rindete.
Y aún sigo coleccionando sus discos, este año salió el "Elvis 75", en conmemoración de los 75 años de su natalicio y para octubre está programado "The Complete Elvis-Definitivo", el cual solo se han editado mil cajas que contienes 37 CDs, a un costo de $948, incluyendo el envío e impuestos.
Como podrán sacar sus conclusiones, hay Elvis para rato y para beneplácito de sus fans lo seguiremos escuchando.
No debo olvidar a otras dos personas que me apoyaron en mi colección de Elvis; a José Mendez (también mi homenaje donde estés), que me regalo al álbum doble de Elvis conmemorando los primeros 10 años de su fallecimiento y en obsequiarme también el Golden Records remasterizado, y a mi hermano David que siempre me complace con "mis caprichos", de algún Cd que deseo tener del Rey del Rock.
No debo olvidar a otras dos personas que me apoyaron en mi colección de Elvis; a José Mendez (también mi homenaje donde estés), que me regalo al álbum doble de Elvis conmemorando los primeros 10 años de su fallecimiento y en obsequiarme también el Golden Records remasterizado, y a mi hermano David que siempre me complace con "mis caprichos", de algún Cd que deseo tener del Rey del Rock.
Mención aparte se lo dedico especialmente a la Ñaña, mi sobrina que me obsequió dos formidables álbunes fotográficos de Elvis.
Por ello insisto, ¡Elvis hay para rato y como Gardel, cada día canta mejor!.
MANUEL MARTÍNEZ ROSAS
PERIODISTA
CPP 2593
LIMA PERU