Con mis compañeros de trabajo en el INABIF
¿Después de tanto tiempo que vuelvo a escribir?.
Creo que casi tres meses debido a un serio problema familiar que en su debido momento les contaré.
Pero antes que sucediese tal hecho ya estaba en el borrador el artículo de una vivencia que en la primera semana de enero iba a ser publicado en esta “bitácora”, cuyo título es:
“DEJO QUE MURIERA MI CORAZON”
Y es que ya tenía la decisión en la mente de una separación, de una despedida con la persona que durante 09 años la quise mucho.
¿La quise mucho?.
Los motivos es, creo, lo que le pasan a casi todas las parejas que no se dan tiempo para conocerse debidamente y a profundidad; por tal motivo vienen las peleas, discusiones en que de tener hijos son ellos los primeros que sufren y se trauman con observar cómo sus padres cada día se distancian más.
Pienso, volviendo a mi caso, que ambos somos periodistas y amamos nuestra libertad, nuestro espacio, nuestro tiempo y nuestras ambiciones. Y ella, al que siempre lo llamo “Tía” en honor al nacimiento de su segunda sobrina, tiene todo el derecho para merecerlo y mucho más porque conmigo fue buena, comprensiva y logró lo que ningún otra persona pudo o trató de hacerlo: cambiarme de pensamiento, de ideas y revivirme en un momento en que no le daba ya importancia a la vida y en lo político y social porque no daba viso de solución y que me tenía aburrido y desmoralizado.
Hablamos del tiempo del gobierno de Fujimori, luego de su reelección en al año 2000.
Laboralmente no me podía quejar porque era jefe (e) de comunicaciones y tenía la confianza de mis superiores hasta que buscaron mi reemplazo. Era una responsabilidad menos ... felizmente.
Otros compañeros de trabajo cuando laboraba en Imagen Institucional
Luego al conocer a esta chica, tener luego la fractura en el fémur y regresar nuevamente a laborar, ella por medio del internet y luego en salir frecuentemente con una compañía adicional: El Escarabajo; es que se ganó mi cariño.
Ella que en un principio no me daba “bola”, con el transcurso del tiempo reconoció que en ser constante y perseverante también me gané su cariño y aprecio.
¡Cariño y aprecio!. ... pero faltó algo más: el amor de pareja.
Hoy ya no me incomoda la frase común “yo te quiero, tu no me quieres; solo como amigo”, porque con los años que tengo y los males que padezco no sería justo en tenerla conmigo o hacer vida de pareja. Le estaría quintando la libertad o lo haría padecer y sufrir de mis enfermedades que por la secuela de la polio ya está haciendo efecto.
Es preferible por orgullo cuidarse solo a que lo cuiden. Prefiero los que me conocieron hace 40 años en que tengan un recuerdo que a pesar de caminar con bastones siempre podía hacer de todo y que nada me detuviera … cuando era joven y el cuerpo tenía las fuerzas suficientes para demostrarlo.
Con mi Tía claudicaré, y solo seré su amigo manteniendo mi juramento de quererla para siempre con la misma intensidad, pasión y fuerza que todo hombre ama a una mujer. Claudicaré por el bien de los dos para no distanciarnos y mantener siempre una fluida comunicación, claudicaré porque hay que ser realista: ella no me quiere como yo deseo o de un sentimiento más que de amigo: como pareja.
Con el "Puma" Carranza, último ídolo de Universitario
Y esto sucede a menudo cuyos ejemplos son bastantes, pero por las circunstancias que vivo en estos momentos hay que darle prioridad quizás en estos últimos tiempos que me toque vivir: cuidar mi físico para desempeñarme eficientemente como servidor público por ser un cargo honroso de servicio a la ciudadanía y compartir con mi Tía una amistad feliz, compartiendo ideales y en tener una relación honesta y sin fisuras porque ella me hizo descubrir el verdadero sentido de la palabra amor.
Por ello tentaciones he tenido y creo que siempre las tendré porque no faltará una chica en que muchas veces a primera vista nos atraemos, pero mi manera de ser; honestidad y sinceridad, me obliga por estos ideales a estar en cuerpo y alma con mi Tía a pesar de no tener entre ambos una vida de pareja.
Para los jóvenes de hoy esto les resulte tonto, ridículo, estúpido, caído del palto y hasta impotente … bueno je…je…je… eso es lo que mis “amiguitas” me dijeron por despecho cuando le dije “no”, por respeto espiritual con mi Tía en guardar castidad solo para ella si algún día la divina vida me da una positiva respuesta.
Para la juventud uno no puede ser hiposexual porque nos acomodamos bien a la vida.
El resto viene por si solo porque mi mente estará equilibrada y tranquila para cumplir con mis obligaciones, especialmente con mi madre que a sus 84 años de edad ya requiere de cuidados especiales.
VOLVAMOS AL PUÑETE
A pesar de tener 50 años uno no termina de aprender a vivir porque la vida le enseña sorpresivamente y el peor de los casos las preocupantes circunstancias que le pueda tocar.
Y pensaba que por el destino que la vida me dio yo estaba excepto a este tipo de sufrimiento y males porque con creces desde mi niñez las he pagado al destino… y aún lo sigo haciendo, con la idea lo que en el colegio nos enseñaron: “No os entristezcáis porque la Alegría en el Señor es nuestra fortaleza” …”Nosotros somos los privilegiados de Dios y tendremos una especial protección, nada nos pasará”.
Pero tristemente lo digo, la realidad es otra. Ayer que regresaba a mi casa observé a una niña de aproximadamente 09 años que estaba en sillas de ruedas … estaba totalmente paralítica con sus granitos en sus piernas producto del intenso calor que vivimos. Ella sola no podría desempeñarse e independizarse, necesariamente necesitaba de la ayuda de sus padres y hermanos que, afortunadamente los constaté que los tiene y les ayuda con mucho amor, cariño y esmero; porque esta niña se le antojó un helado de chocolate y su madre preocupada y apurada se lo compró.
¿Qué hubiese pasado si no tuviese familiares o que estos vencidos por esta adversidad por falta de recursos o de morales firmes se entreguen al lado oscuro de la vida?.
Me pregunto cuál será el futuro de esta chica cuando sea mayor en una sociedad egoísta, ególatra y sin sentimientos.
Tres compañeros de estudio me enseñaron cómo vivir cuando pierden a su madre, y solos se quedaron con la inmensa tristeza de perder al ser que les dio la vida. Me dieron “cátedra” de cómo sobreponerse a esta terrible realidad, con valentía, con coraje, con decisión a seguir viviendo a pesar que el drama lo tenían por dentro.
Con mi madre, cuando me recibi de periodista en la Municipalidad de Lima
Y fue demasiado difícil para ellos por las especiales circunstancias en que se encontraban: discapacitados y a la vez sorpresivamente solos luego de tener en su niñez y adolescencia la alegría que todo ser humano aspira.
Ilusamente creía que por medio de la política podía aliviar y disminuir este “paño de lágrimas” que la vida nos da, como una vez Belaunde lo dijo; pero fracasé en el intento y quizás ya no pueda hacerlo porque Acción Popular está muriendo lentamente. Nunca más seremos gobierno porque no tenemos herederos, no tenemos cuadros, y los pocos que quedan no tienen capacidad de reacción para criticar constructivamente lo que nuestros gobernantes a diario hacen.
Desgraciadamente Alan García tiene razón: “no tenemos oposición”.
Mi Tía me dio otra gran lección al dudar mucho en pedirle con angustia a que me ayude en un caso… y ella sin dudarlo, en un segundo y con un entusiasmo contagiante me dice: “Ya Manuel, cuando, cómo y a qué hora, yo estoy libre hoy”, el cual por el modo que iba a actuar con ella definitivamente quedó atrás.
Ella siempre será mi brazo derecho, mi acompañante, mi auxilio; como en algún momento lo expresara ella en sus imails, del cual algún día los publicaré siempre que tenga su permiso.
El orgullo que tuve lo tengo escondido por las muestras de solidaridad que tuve, tanto de mis pocos familiares, amigos y del personal hospitalario. La misa de acción de gracias por la salud de mi madre fue una clarinada y a la vez advertencia por parte de Dios: “Ahora está en mis manos”, fue lo que claramente me dijo, pero el optimismo lo tenía al tope por la mejoría que en esos momentos experimentaba.
Hoy la situación es estacionaria y puede ser peor, pero el manto protector de Dios impide que la situación por ahora no empeore.
Con Dios a mi lado he dado con todas mis fuerzas un gran puñete a la soberbia, soberbia de no cometer el error más grande de mi vida de la cual me pueda arrepentir por el resto de mis días: dejar a mi Tía.
Dios no me pone como muchos dicen entre la espada y pared, él es duro pero justo, la cual por diversas circunstancias me abre los ojos para mejorar o cambiar mi actitud. Nos da la oportunidad de escoger sea bueno o malo, pero, conocemos los riesgos, cuya oportunidad no la supo aprovechar Elvis y que sigo el ejemplo de no cometer sus errores.
SAN JUDAS TADEO VS. SAN MARTIN DE PORRES
Puede sonar ridículo, pero por la salud de mi madre invoqué al santo San Martín su protección, a pesar que ya hace 09 años San Judas Tadeo hace lo propio conmigo cuando de manera formidable me recuperó de mi fractura al femur y poder volver a caminar, porque desde un principio estaba condenado a no hacerlo por la partida en dos del hueso y con astillas salientes que era difícil encajarlo por la osteosporosis que padezco.
Invoqué a San Martín que también me apoyara, pero las cosas no mejoraban, al contrario, empezaron a empeorar; así que opté por regresar con mayor fuerza con mi santo protector y con sumo respeto dejar de lado a San Martín.
Con San Judas las cosas mejoraron y hoy se estabilizaron.
Por eso repito, puede sonar ridículo que un santo te haga caso y el otro no, pero por la preocupación de la salud de un ser querido uno –creo- tiene que escoger sin entender el por qué. Pero quiero dejar constancia que a San Martín de Porres se le quiere y se le respeta al igual que a Don Bosco, un formidable Salesiano que ayudó mucho a los menores de la calle.
EL FUTURO
Mantengo mi optimismo, esperanza y fe en la vida. Con salud todo se puede, si uno está en la puerta de la vejez o del decaimiento físico la mejor manera para afrontarlo es cuidarse mucho mejor.
El Escarabajo –mi auto Volswagen- como medio de transporte me alivia y ayuda de sobremanera ante la pésima y sufrible caos vehicular. Es como mi hijo y lo cuido de sobremanera para que no falle en el camino.
Y el Escarabajo nunca me abandonó, siempre me advirtió que había que atender algún desperfecto, y así siempre lo hice.
Una vez lo repito lo que la Biblia nos advierte: “La hora de la muerte es incierta”, y ahora que estamos viviendo el Cuaresma para prepararnos debidamente en Semana Santa, nos hace recordar que somos polvo, y cuando morimos a eso vamos a llegar …a ser polvos.
Pero nuestra alma vivirá por siempre porque es la esperanza y fe que nos queda. Siempre para el hombre los cambios o las circunstancias que no le gusten vivirlas o sufrirlas las rehuye, pero de esa forma aprende a enfrentarlos por más dolorosa que sea.
Es un alivio tener y escuchar la música de Elvis porque es la música celestial que mi espíritu necesita; es un alivio tener el Escarabajo porque me desplazo sin que mi cuerpo se desgaste; es un alivio tener un trabajo porque tengo la independencia necesaria para cumplir mi rol de ciudadano; es un alivio tener vida todos los días porque habrá esperanza para los pocos sueños que me quedan por cumplir.
Y es un alivio tener a mi Tía porque como ser humano de dio la capacidad de amar, ser solidario, aprender a disfrutar de lo simple, contentarme por las pocas horas o minutos en que la veo. Esta felicidad no tiene precio y no hay riqueza en el mundo para pagarla.
¿Cómo terminará este último alivio o felicidad?. Solo Dios lo sabrá. ¿Se interesa por nosotros?, ¿Acabarán algún día las guerras y el sufrimiento?.
¿Cuál será la verdad?.
MANUEL MARTINEZ ROSAS
CPP 2593
LIMA - PERU
