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sábado, 22 de mayo de 2010

LA MUERTE DE UN SENTIMIENTO

“Hay golpes en la vida ...yo no se ...”; lo dijo alguna vez nuestro gran poeta César Vallejo. El cielo limeño comenzó a llover fuerte como llorando por una causa perdida, un sentimiento que desde las manos, desde el corazón, desde el alma se te ha escapado sin saber porqué.

Hay penas, tristezas y melancolías que a diario te golpean por la soledad que vives por la pérdida de tus seres queridos y de tus amigos cuando pasa el tiempo en que cuya generación que haz vivido ya no te pertenece.

Y estás demás en ella porque eres un estorbo para la felicidad de los otros y significarás solo un compromiso u obligación para que te cuiden.

Buscas intensamente a la muerte cuando estás deprimido y sin encontrar salida alguna y la muerte de esquiva porque poderosos espíritus y almas te protegen y te cuidan.

No quieren que todavía abandones la Tierra, la vida porque sabe Dios qué otras tareas te tocará desempeñar o qué sufrimiento de faltará aún tener para que tengas las llaves, el pasaporte necesario de pasar por encima el purgatorio.

El triste que el sentimiento muera inexorablemente cuando no es correspondido, cuando es engañado con no decir toda la verdad, cuando una de las partes no presentan todas las cartas sobre la mesa con el temor de perder a lo que se dice ser amigo.

¡Mucho aspira ella!. En tener a un amigo que lo quiere más que como tal, como mujer, y en tener a otra persona que a altas horas de la noche lo abraza, lo besa y caminan apretadamente en las desiertas calles de un distrito emblemático al sur de Lima, es como provocar al diablo.



Y el diablo ha sido provocado por las incongruencias del comportamiento de esa persona que se ama por su aptitud de no saber qué hacer en la vida, de no saber que cosa está buscando en la vida o que esta es confuso con la idea de volver a viajar porque cree que su destino no está acá, de tener dudas porque consigue un trabajo y retrocede para conseguir otro o empezar de cero.

De repente con la persona que está, es lo más seguro que ha encontrado en la vida. ¿Puedo estar equivocado, no?.

Es triste de quien se dice ser tu amiga, como “uña y carne”, no sea sincera y uno tenga por sus propios medios que encontrar la verdad escondida en los momentos que uno trabaja o en altas horas de la noche y quizás de madrugada sin saber si ella dormirá o no en su casa.

¡Vaya a saber!. Se supone que el recato y la decencia aún están primando en nuestra sociedad alicaída de moral. Una señorita de su casa regularmente puede estar afuera en horarios adecuados y familiares, pero, amparándose a altas horas de la noche para expresar su amor por el ser a quien ama es para que nadie los estorbe y ni se fijen en ellos.

¡Ese es su secreto de pareja! .

Dirá que prima los tiempo modernos y que hay que vivir intensamente el presente. Estará de acuerdo, pero olvida que hay algo fundamental que traza el camino de tu vida: en planificar el futuro porque así sabrás que cosa hacer, hacia dónde quieres llegar, qué fines persigues en la vida y en apoyar en construir un futuro seguro y mancomunado que hará de una sociedad mucho mejor y estable.


Es más confuso aún cuando ella está muy apegada a él y esta le escribe a su “amigo” que le gustaría apoyarlo en todos sus planes porque siempre se lo ha dicho, que son compatibles y que por eso se llevan bien en medio de todo. Pero cuando los sentimientos interfieren entonces ya las cosas cambian, porque al final de cuentas le gustaría seguir conservando al mismo amigo de siempre, aunque estuviera ella con alguien o no, pero piensa también sería egoísta pensar sólo en ella, y que la gente le siga aceptando como es solo porque es así, entendiendo eso y no queriendo forzar nada. Le dolería mucho perder algún día esa amistad sea el motivo que sea.

Y el diablo ha sido provocado por una confusión mucho mayor que cuesta entender. Ella iba a su casa a apoyarlo, a ayudarlo, pero sobre todo a hacerle compañía por la soledad que sentía. Eso es una valor muy meritorio y de sumo agradecimiento, pero, siempre iba acompañado del compañero permanente de altas horas de la noche y de verse casi todos los día el mayos tiempo posible.

Se le pidió a ella que no lo trajera a fin de no tenerle cólera y odiarlo como su enemigo. Al final de cuentas él ya está en el umbral casi de encontrar a su mamá que lo está esperando con los brazos abiertos.

Pero ella hizo de oídos sordos.

Es difícil dividirse, pero en su casa siempre se presentaba con el ser que ama, muy seguro de si mismo sabiendo que para él ella es fiel, que pronto más tarde se iban a reencontrar.

Y así sucedió para desilusionar a cualquiera. Si en un hecho similar ambos fueron sorprendidos, pero sin la contundencia de un argumento valedero para decir “estos ya están emparejados”, ahora se podrá decir que si están emparejados, por caminar en las calles tradicionales y hermosas del sur de Lima, solos –acompañado de la mascota de ella-, y recibiendo de él abrazos pegajosos y besos en su rostro y boca, a altas horas de la noche.



Un taxista amigo lo constató y el afectado no podía creer lo que veía. Cuatro ojos ven mejor que dos, había una cámara fotográfica con filmadora, pero para que registrar algo que es una verdad, un hecho, algo visible y para el que amó sinceramente, con la verdad, con sentimientos puros, se fueron todos al water de improviso.

Allí empezó al morir el sentimiento ante una segunda constatación más palpable, allí empezó a morir el sentimiento porque siempre el otro estaba metido con el cinismo de no saber nada y confiado que ella ya le pertenecía. Allí empezó a morir el sentimiento porque se desoyó o se quiso escuchar la advertencia de ella cuando le manifestó: “estoy saliendo con otro”. Allí empezó a morir el sentimiento cuando ella estaba siempre pendiente de sus llamadas por el celular. Allí empezó a morir el sentimiento confiado quizás ella que los tres podrían ser amigos pero uno sería el que tocaba el violín.

El orgullo está de por medio, la dignidad se tiene que relucir porque uno debe quererse primero a sí mismo para tener la oportunidad de afrontar con éxito las dificultades de la vida. En diez años de una bella relación donde ella lo “ha domesticado y refinado” por ser antes torpe, serio, duro y vertical en el trato, hoy su legado que le deja es que el “shoteado” sea una persona carismática, agradable, sonriente y amable, pero siempre manteniendo su carácter como baluarte de defensa ante la vida.

Lucha contra el mundo porque el mundo lucha contra él.

Lo transformó para bien y de eso debe estar bien agradecido, agradecido por los gratos momentos vividos, agradecido por las sencillas emociones compartidas, agradecido de volver a tener fe en la vida en un momento que la oscuridad de la vida se hacía cada vez más visible en su cuerpo y alma.

Agradecido debe estar que haya recibido sangre para su madre enferma, haya limpiado en muchas ocasiones su casa y que lo haya acompañado en el momento más triste de su vida que fue la partida de madre, creyendo esta que su hijo estaría bien acompañado por ella, como un soporte que le ayudase a superar para el resto de su vida los contrastes que diario se vive.

Y creo que la madre murió así con esa idea, con la tranquilidad que su hijo bien cobijado esté.

Pero los tiempo cambian, y ella cambió, no siendo la de antes por no saber encontrar lo que busca, salvo su actual pareja.

Por eso el sentimiento muere, ella a pesar de la advertencia lo ha matado al esperanzado de amor pisotiándolo, destruyéndolo, y en hacerlo polvo sentimentalmente para dejarle sin las ganas por el momento de alzar la mirada y tratar de encontrar un horizonte.

Por eso con grito mayúsculo, a puño cerrado y con una entereza que debe salir de lo más profundo de su ser debe ser escuchado esto: “Hoy en la tarde he aprendido...una gran lección: a aceptar mi derrota con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderé a construir hoy todos mis caminos, porque el terreno del mañana es incierto para mis proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo aprenderé que el sol quema si me expongo demasiado.

Aprenderé que con la misma severidad conque juzgue, también seré juzgado y en algún momento condenado. Aprenderé que no importa en cuantos pedazos mi corazón, mi alma y mis sentimientos se partió, el mundo no se detendrá para que lo arregle.

Pero resurgiré como el ave fénix; ¡solo!, porque de nadie ya no necesito”.

Cuándo ella leyó esto solo respondió: “...sólo espero que este testimonio no sea por mi, tiene mucho valor y fuerza. No lo sé pero a veces creo que las personas esperan mucho más de mi de lo que les puedo dar, no me creo víctima ni nada, es una sensación. Contigo tengo confianza plena y no quiero lastimarte ni hacerte sentir mal, somos uña y carne y debemos seguir así, mientras tengamos vida tenemos esperanza”.

La fe y esperanza están muertos por las evidencias descritas, la vida cada día se va terminando. A Elvis le pasó lo mismo cuando “pescó” a su mujer haciendo el amor con otro sujeto. ¿Qué hizo el pobre cantante en ese momento?, quería liquidarlos pero no pudo porque por una ventana los amantes escaparon, y el rey del rock tuvo que regresar de inmediato al Madison Garden a hacer en vivo una presentación en forma desesperada y agresiva por el momento vivido y el impacto que carcomió su amor propio.

Y a una persona de la talla de Elvis le pasó esto, ¿qué será de nosotros?, también nos puede pasar igual y hasta peor. Elvis se desahogó cantante ante un público fiel, nosotros ¿qué podemos hacer?.

Se podrá creer en estas palabras: (“Tú cómo estás, me gustaría verte esta semana, cómo estás de tiempo??. Ya pronto podré ponerme al día con todos mis pagos pendientes, bueno acá pagan mensual, así que tengo que esperar un poco. Ya sabes que aunque no nos frecuentamos mucho últimamente nuestra amistad sigue sólida, pues tú siempre eres y serás demasiado importante para mi”), ( ...“ya sabes que físicamente no estaré ahí pero si espiritualmente, tu mami siempre te cuidara porque recuerdo su mirada de estar siempre pendiente....pero ya llegare y nos pondremos al dia con todo”), (...” tienes gratos recuerdos, gracias por recordar mis palabras, sólo te digo y aunque te parezca repetitivo, sabes que siempre cuentas conmigo siempre”), (...” pues el tiempo pasa sin darse cuenta, sólo las arrugas nos delatan no. Sabes el otro día estaba pensando que fui injusta contigo cuando te dije que deberías haber llorado cuando tu mamá se fue, pues recordando con mis sobrinas, caí en la cuenta que yo tampoco lloré y nadie me dio nada salvo un chocolate sublime, no tomé nada distinto ninguna pastilla, y creo que luego con los días sólo me sentía rara que alguien me faltaba pero no pude no supe llorar por ella, como lo puedo hacer ahora de vieja que la recuerdo y añoro, o cuando mi papá se fue, que ahí si sentí el golpe más duro de mi vida. Bueno no quiero torturarte pues si uno quiere llorar debe hacerlo sino es normal, y cuando quieras hacerlo cuenta conmigo”) ,(...” Tu mami siempre estará contigo, aunque sea difícil de creerlo tú sabes que es así, reafirmo que por mi parte estaré siempre que me necesites, porque nuestra amistad es eterna”) (...”Gracias por el jalón hasta el jockey plaza, Gracias por caminar hasta pagar el estacionamiento, Gracias por devolverme al trabajo, Gracias por quererme tanto”) (...” yo no tengo palabras para decirte algo en este momento, pese a que no existe ningún desenlace, tan solo que puedes contar conmigo como tu apoyo incondicional todo el tiempo que la vida me lo permita. Cómo dijistes en un correo, nuestra relación es fuerte como un hierro, porque la hemos hecho fortalecer en todo este tiempo, nuestra amistad es indestructible y te reafirmo que siempre contarás conmigo”) (...” También quería decirte que te estimo y quiero mucho y te extraño, pues nuestra amistad tiene altas y bajas, idas y venidas pero siempre se mantiene, se que soy ingrata pero no quiero fastidiarte más sólo cumplir contigo y que todo vuelva hacer como antes”...(Gracias infinitas por lo que haces por mi y por no olvidarte, por entenderme sin reproches y por quererme sin merecerlo. Habrán tiempos mejores lo se, pero debes saber que tú eres muy importante para mi. Muchos cariños y saludos a tu mamá”)....(“ No te respondí antes, porque a veces resulta inefable poder expresar lo que uno piensa o siente, es difícil buscar las palabras ideales, algo más que gracias por tu amistad, pero bueno yo creo que me entenderás como casi siempre lo has hecho y sabrás que soy feliz con tu cariño, soy feliz cuando tú lo eres, soy feliz sabiendo que estás bien y soy feliz por que Dios te puso en mi camino.
Nuevamente muchas gracias por tu increible amistad a prueba de fuego),...(

Lamento mucho que estés triste, por este día, por tu mamá malita, qué le pasó, está internada?, mandale saludos, hoy rezaré por ella para que se mejore. Si se que hay muchos especiales de Elvis, fue un gran cantante tal vez el mejor, porque impulsó todo un movimiento musical que perdura y para mi es la mejor música del mundo)...( Si fuese asi siempre te he dicho que tú vivirás en mi corazón esté donte esté y que quisiera que tu felicidad y la mía la compartamos desde nuestros lugares, pues he aprendido a estimarte y quererte a lo largo del tiempo, he descubierto los buenos sentimientos que tienes y lo noble que eres, aunque como todos tengamos defectos, en tu caso eres medio huraño y renegón a veces, bueno pero lo mejor de ti, ha aflorado conmigo o al menos lo he percibido y ese siempre será mi recuerdo, mi mayor tesoro y agradezco a Dios que te haya puesto en mi camino)...( La que tiene que agradecer siempre seré yo, por que eres un regalo de Dios para mi, por quererme tanto y preocuparte por mi. A veces pienso qué me haría yo sin ti......pues la respuesta es fácil sería terrible, tu sola compañía (aunque estés con cara de perro regañado) es suficiente para mi. Gracias por estar ahí siempre por mi).

Analizando las palabras de ella debo decir que es un enredo de un cariño de amistad y otras de mayor amistad; ¿o me equivoco?. No se pone en tela de juicio la sinceridad de ella, pero con el transcurrir de los años su carácter y sentimientos cambió en el momento que ya este año se tenía que cristalizar una unión mucho mayor y seria para toda la eternidad porque el amor debe ser así; eterno y permanente para poder vivir bien, contento y con optimismo.

Pero no todos tienen esa dicha. ¿Qué dijo Elvis una vez que terminó ovacionado su concierto en el Madison Garden ante sus fans que desconocían lo que le estaba pasando?: “Ha destrozado mi familia” –decía con sollozos, refiriéndose al que en otro tiempo fuera su amigo.

“Se me ha llevado lo más preciado y lo más querido que tenía. Me ha hecho polvo. Me ha destrozado por completo. Y nadie siente compasión de mi”.

Pronto empezó para Elvis la depresión, la soledad, una época de angustia y agonía, y no precisamente por motivos económicos, sino por motivos más profundos, porque la mujer a la que había amado y seguía amando aún, le había dejado a él, ¡al Rey!, para seguir tras un miserable instructor de kárate, incapaz de ganar más de 250 dólares por semana.

¿Qué le quedaba en esta vida?. No gran cosa. “Siempre había deseado ser alguien, sentirme algo y ahora me siento más solo que nunca. Tengo la impresión de ser nada, menos que el polvo de la tierra”, decía Elvis ante algunos amigos guardaespaldas de la “Mafia de Memphis”, porque estaba destruido, herido en lo más profundo de su ser. Se repetía una y otra vez la misma frase: “Nadie me quiere”; y ese sentimiento invadía hasta las fibras más íntimas de su corazón.

Si al Elvis le pasó esto, a muchos les pasa lo propio, a hombres y mujeres sea el caso. Ella mató el sentimiento y la muerte ha acechado a su alma y corazón. Para protegerse y no sufrir en ver y saber que ella es correspondida por otro, que pasa la mayor parte del día, la semana, el mes y el año con él, que se besan y abrazan caminando apachurradamente a altas horas de la noche y la madrugada sin testigos que molesten; es que uno debe ponerse una coraza en su alma, desconfiar de todo el mundo, especialmente de las mujeres, a fin de no desperdiciar unas lagrimas por ella.

Si por su mamá no ha llorado cuando murió, menos llorará por ella que la engañó.

Hubo una pelea verbal violenta inicialmente cuando a altas horas de la noche con su Escarabajo los vio, ahora en la segunda visualización en un taxi, luego de dar una vuelta en la manzana por su casa comprobó todo.

Y allí se inicia la muerte de un sentimiento para quedar polvo y esparcido por el viento hacia diversos lugares del sur de Lima, la muerte de un sentimiento servirá para claudicar definitivamente en el amor, cuyo sentimiento no se espera alcanzar por ser imposible.

¡Es una mentira el amor!, y lo que lo han logrado ¡cuídenlo!, porque las tentaciones son siempre permanentes.

Se quedará como una amistad lejana, una de las tantas que siempre pululan en el ser humano sin importar mucho de ellas porque la sociedad nuestra está mecanizada en lograr nuestros propios intereses materiales. “Los sentimentales son para los tontos, los idiotas, lo idealistas”, dicen muchos materialistas porque para ellos priman el deseo y el placer.

El tiempo lo dirá, ¿el tiempo lo dirá?, uno nunca sabe. Las últimas palabras escritas por ella al verse nuevamente ya descubierta creo, fueron:… no te chupes por nada, tú eres mi amigo, un ser especial para mi y siempre lo serás, te quiero siempre fuerte fiel a nuestra amistad…”

“quiero saber si estás bien....en verdad espero que si y podamos seguir haciendo las cosas como antes. Bien sabes que te estimo y quiero, no te lastimaría nunca y quiero que nuestra amistad sigue. Ahora depende, como siempre, de ti”.

Por ahora nada querrá, solo ir a iniciar su periplo por el sur del Perú e ir a los Estados Unidos, el próximo año a Memphis a visitar la casa de Elvis. Esos son por ahora sus mayores anhelos ante su mundo destruido: sus padres muertos y la mujer que ama está con otro.

El sueño de advertencia de hace dos años en parte se ha cumplido, pero falta el destino a algo especial, el presentimiento espiritual para cumplir un Plan Maestro de Dios, una misión que cumplir; de no ser así ya se hubiese ahogado durmiendo de su flema y no se hubiese recuperado de a pocos de su desgarro en la garganta sin intervención médica de la Maisón.

Por ahora trata de concentrarse en alcanzar esa misión si ella, ella es el pasado, el bonito y hermoso recuerdo que deja, a fin que cuando venga la hora de nuestro examen final, ¿qué diremos ante el Supremo Examinador?.

Este testimonio escribí en honor para esa persona que lucha tenazmente por ser aceptado, por sobrevivir, por ayudar a sus semejantes sin pedir nada cambio, con su sueño de la justicia social en libertad y salarios justos y dignos, con un trato igualitario y con el destierro de las mentiras e hipocresías. Con un amor que se ha ilusionado en alcanzar con la mujer que conocíó hace 10 años en un ministerio y que ahora con lo que vio le destrozó el alma y las ganas de vivir. Solo se dedica a escuchar el angustioso pero a la vez vibrante concierto de Elvis en el momento que este descubriera que su mujer la engañaba.

¡Elvis, Belaunde, sus padres han muerto! ... ¿De que esperanza pueden hablar, de qué alegría pueden decir, de qué optimismo pueden alcanzar?.

También que mueran Mar de Copas, Oasis, REM, Cold Play, U2.

Si ella sin darse cuenta lo ha refinado y le ha dado su cariño y la esperanza de vivir con felicidad hace diez años, ahora sin darse cuenta con su aptitud y comportamiento lo ha hecho polvo por debajo de la tierra. El sentimiento ha empezado a morir hasta desparecer para siempre.

Quedará como siempre en la vida como un recuerdo.

Por ello queda darle a esa persona una pequeña oración que dice así: “Señor, heme en tus manos, sin ti ni un paso quisiera dar, mi vida hasta su ocaso te he de entregar”.

Manuel Martínez Rosas

Periodista

CPP 2593

LIMA - PERU





domingo, 9 de mayo de 2010

EL METROPOLITANO VS. EL METROBUS N°2

El domingo 14 de marzo de este año empecé estás líneas con un artículo similar que denominé "El Metropolitano vs. el Metrobús", que decía así: "Hoy no tengo el Escarabajo ...".

Que coincidencia porque si en el anterior les conté lo que es el servicio del Metrobús en México, hoy les contaré como será el Metropolitano en Lima, osea al revés la cosa.

Por si acaso el Escarabajo pronto saldrá de "cuidados intensivos" por la rectificación del retén.

Lo que sorprende de este Metropolitano es que verdaderamente existe acceso para las personas discapacitadas para poderlo abordar por medio de las rampas o con los ascensores.

¡Si!, han leido bien, con los ascensores diseñados especialmente para nosotros los que caminamos con bastones o nos movilizamos en silla de ruedas, debido que en cada paradero está diseñado para la utilización de este importante servicio.

Lo demás es similar al Metrobús en México, no existe barreras o escaleras para subir, la entrada y salida de pasajeros es por la izquierda y es artículado.

La velocidad en que se deplazan en similar: 40 Km/h como máximo, lo cual le da la sensación de seguridad pero a la vez de rapidez, debido que su carril especial diseñado para su desplazamiento no tiene obstáculo alguno en detenerse, salvo en su respectivos paraderos.

Es cómodo y hecho especialmente para que entren dos sillas de ruedas en la parte casi delantera de la primera puerta. En México las sillas se ubican en el centro, es decir donde está el "acordeón" del Metrobús.

Pero la gente de Lima, hay que decirlo honor a la verdad, es muy fregada; decían que era muy lento, que no había aire acondicionado, que era muy incómodo por la gran cantidad de pasajeros que tranasportaba, y un mil peros.
Pero si el Metropolitano está a prueba con pasajeros y muchos de nosotros por curiosidad lo abordamos a fin de conocer su servicio o en encontrar algún defecto.
Pero, no hay defecto y será muy útil para aliviar en gran medida el transporte masivo de pasajeros. Los discapacitados seremos lo más beneficiados porque por fin diseñaron un medio de transporte acorde de no tener impedimentos para movilizarnos.
Esta gente que se queja fácilmente y ven cinco pies al gato, no actúan consecuentemente. ¿Por qué no se quejan de lo salvajes que son los microbuseros en su trato, en poner música a alto volumen, en ir a alta velocidad y en viajar como sardinas donde más de un mañoso se aprovechan con las damas de manosearlas el trasero o las piernas (si es que van con falda o pantalón). De eso ¿por qué no se quejan?.

En algún momento el Metropolitano, al igual como el Metrobús, llegará en su hora punta, la cual, esto será controlado por personal capacitado especialmente para este trabajo por la Municipalidad de Lima, quienes también se están preparando y entrenando cuando el servicio oficialmente entre en funcionamiento.
La gran diferencia entre el Metropolitano con el Metrobús es que las personas de la tercera edad y los discapacitados pagarán su pasaje. Si en México ellos están exonerados porque el gobierno federal los subvenciona, aquí en Lima será diferente.
¿Por qué?.
Quizás por la envidia de la gente al decir porqué a ellos si y a mi no, porque no hay dinero en la municipalidad para esta subvención, o en protegernos indirectamente en que dicha gente no nos rechace ni margine por un derecho que nos corresponde, debido que las autoridades y la sociedad en general no nos apoyan por su egoismo y por no estar preparados cívicamente en ayudarles y darles la debida protección, como seres humanos que somos y que vivimos en comunidad con objetivos comunes: paz y prosperidad.
Amigos mios, esto es en resumen mi experiencia en viajar en el Metropolitano que ojalá la ciudadanía lo sepa conservar y no sea flor de un día.
Nada tendremos que envidiar de México, al contrario, ellos ahora aprenderán de nosotros por lo complejo que es nuestro transporte público.
¡Por fin algo bueno en Lima ya tenemos!.
Manuel Martínez Rosas
Periodista
CPP 2593
LIMA - PERU





sábado, 10 de abril de 2010

05 DE ENERO DEL 2009: EL INICIO DEL FIN…CONTINUACIÓN ... PARTE FINAL

Aproximadamente cinco días después que a mi mamá le detectaron el mal y ya estando para que la trasladen supuestamente en ambulancia al Hospital Engardo Rebagliatti en Lince, digo supuestamente porque la Clínica Maisón de Santé no nos apoyaron con el traslado, solo la asistenta social nos dio S/50.00 par el pago de un taxi; es que Madezha me llamó por teléfono ante un correo general que mandé a mis contactos, en que manifestaba el momento que estaba pasando.

Madezha fue una compañera de colegio que nos conocimos en abril de 1970 y que a primera vista me impresionó por su dulzura en su trato, su desprendimiento para ayudar al que lo necesitaba y sobre todo que me gustaba, especialmente sus pecas en su rostro. Fuimos –creo- buenos amigos con sus altas y bajas en que por espacio de 10 años traté a que fuera mi enamorada. Pero no lo conseguí. Por dedicarme tanto al fútbol otros se me adelantaron y ella aceptó, lo cual, mi alma la tuve destruida especialmente en los años 1975 y 1976, los años en que el deporte y Led Zeppelín aplacaban mi frustración.

Sin embargo con mi mamá se llevaban bien porque en muchas ocasiones cuando llegaba a casa a mi mamá siempre la sorprendí conversando con ella. Y mi mamá fue esquiva, nunca me contaba de qué conversaban, más bien procedía en incidir a disciplinarme en mis estudios, de la cual en más de una ocasión Madezha me expresaba su preocupación de lo desastroso que era mis notas escolares y trataba de visionarme a lo que sería mi futuro si no tomaba atención a lo que en ese momento hacía.

Pero bueno, volviendo al tema de mi mamá, Madezha llamó y a boca de jarro me preguntó si ya estaba listo para el cumplimiento de el último deseo de ella, si tenía listo su testamento y sobre todo si ya estaba preparado para asimilar su muerte.

Al escucharla me pregunté ¿dónde está la Madezha que conocí hace 39 años?, y rápido me di mentalmente la respuesta: su viaje a España la cambio totalmente, siendo mucho más radical y realista, porque no esperaba un consuelo, pero al menos unas palabras de aliento y de lucha o esperanza que en ese entonces tenía para afrontar la situación.

Pero no fue así. De la misma manera que ella me habló yo también le respondí fortalecido por esa esperanza que internamente tuve, porque de alguna forma mi vida fue un milagro por la situación en que estoy.

Y yo creo en los milagros.

Fue la penúltima vez que hablé con ella. La última fue cuando mi mamá ya había sido sepultada y creo que por curiosidad quería saber que iba a hacer. No le di respuestas concretas sino generalidades por el estado emocional en que estaba. De alguna forma y a su manera cumplió con este pensamiento que muy pocos los cumplen: “Los verdaderos amigos son los que vienen a compartir nuestra felicidad cuando se le ruega, y nuestra desgracia sin ser llamados”, (D. Falera).

¿CUÁL FUE LA ACTITUD DE AMELIA ANTE MI PEDIDO?

En la primera parte de este testimonio nos quedamos en esta interrogante, ¿recuerdan?. Pues bueno, fue una actitud maravillosa y ejemplar que todo ser humano debería imitarlo.

“¡Ya, si puedo!, ¿a dónde, para cuándo, ahorita ...?”, fueron sus primeras expresiones que me fortalecieron internamente con el cuerpo escarapelado creo de la emoción, porque la persona a la que dejé al último me dijo si. Y con ella inicié una lucha interminable de conseguir sangre a mi mamá a fin que su organismo tenga los glóbulos rojos necesarios para vivir.

Y Amelia donó. Nos reunimos en estas circunstancias angustiosas como en nuestros mejores tiempos cuando salíamos a diversos lugares, pero el Seguro Social ... ese bendito seguro es una desgracia en la atención hasta para donar sangre. La pobre tuvo que estar casi tres horas en esta gestión, y yo aproveché –porque era casi mediodía- en verla a mi mamá. Para mi gran sorpresa fue que ella se había levantado con mejor semblante estaba sentada en un sillón observando por la ventana la calle.

Muy recuperada la vi y le conté que Amelia estaba abajo donando sangre. Cuando me escuchó su cara sonriente cambió a la de seriedad, luego de preocupación y de tristeza y solo me dijo: “Supongo que ahora que amistaste con ella la llevarás a almorzar o a que tome un buen lonche ...¿no?”.

Interpreté ese cambio porque ella “se las olió” lo que en el futuro cada dos semanas tenía que hacer: conseguir donantes.

Mi mamá nunca pensó que estaría abocado en esta tarea, y creo que a ella le preocupada por el esfuerzo que realizaba, por ir a trabajar en horas no completas y en gestionar ante el seguro una mejor atención y recabar información sobre las perspectivas de una posible recuperación, en conseguirle su mejor ropa, en proveerle de sus implementos de aseo y otros que era considerado necesarios.

Amelia se había quedado dormida, ya habían pasado más de tres horas y no quiso ni almuerzo ni lonche, tuve que forzarla a que consumiera un sándwich y una gaseosa porque –según ella-, estaba llena.

Con Amelia las puertas de la esperanza se me abrieron. Luego siguieron mi primo Justo, mi prima Martha; Ana, por su parte consiguió dos cuartos de sangre que el banco del seguro le debía, lo que pude lograr de este modo completar por decirlo así el primer lote de donantes.

Pero faltaba aún más porque las defensas de mi mamá se debilitaba. Los glóbulos blancos “se devoraban” a los glóbulos rojos; la leucemia era fuerte y según los médicos del seguro nada se podía hacer. Ni quimioterapia –por su avanzada edad-, solo fuertes y costosos medicamentos el Seguro podía proporcionarle pero estando en casa para evitar un mayor dolor.

Para ellos los médicos era ya cuestión de días, hecho que no asimilé, no lo quería creer, los tildé de incompetentes al Seguro. Se pensó su retorno nuevamente a la Maisón de Santé en que esta vez si nos proporcionaron una ambulancia, debido que el Seguro Social “no tenía disponible” una hasta la noche.

Y mi mamá ya quería irse a la que siempre consideró su casa por haber laborado casi 50 años en dicho centro hospitalario. Regresó pasado el mediodía después de estar casi 18 días, notándose en ella un semblante de tranquilidad y alivio, sabiendo que iba a ser mejor atendida por el personal que trabajó siempre con ella.

Gracias a mi prima Martha se logró este anhelo de ella acompañándola en la ambulancia y yo esperándola en emergencia para recibirla con las gestiones ya terminadas que mi mamá iba a regresar al cuarto donde estuvo desde el principio.

Mi hermano David, que en ese entonces por motivo de trabajo estaba en Ecuador, monitoreaba estos hechos de alguna manera por sus correos enviados intentó prepararme lo que iba a ser el desenlace. No le hice caso.

El, preocupado también por esta situación, sobre todo que se necesitaba más donantes, pidió la ayuda de Paola. Lo maravilloso de ella fue que residiendo en Huanuco, tuvo la valentía de venir de inmediato a Lima a fin de ayudarnos, a pesar de las lluvias en la carretera central que por ese entonces veía azotando en diversas zonas de la sierra.

Paola llegó un viernes en la noche y al día siguiente en la mañana ya estaba donando sangre. Conoció a mi mamá, ella de manera conmovedora le agradeció por el noble gesto y se pusieron a conversar porque al final de cuentas recién se conocían. El domingo en la noche en que Paola

partió a su destino –porque al día siguiente tenía que trabajar-, mi mamá como muestra de aprecio le dio un presente.

Pero faltaba más donantes, el mal avanzaba, siempre mi mamá tenía temperatura que sobrepasaba los 38º grados y ya me preocupaba debido que la doctora de turno solicitó las “plaquetas”, para inyectarla en sus venas. Esto consistía que una persona que tenía que estar seis horas en consultorio donando sangre, para descomponerla y hacerle un medicamento adicional mediante células de laboratorio para reforzar el aparato inmunológico del paciente a fin que el mal no debilite de manera rápida sus defensas.

Y esto tenía que hacerse en el Seguro Social.

Mi pregunta fue: “¿y ahora qué?, consulté con mi hermano a ver si tenía conocidos que nos pudiese ayudar. Me dio referencia de dos médicos compañeros de estudio. No pudieron hacer nada.

Quedaba yo, a pesar que anteriormente me señalaron que por los medicamentos que tomo ya no podía donar sangre, pero iba a arriesgarme, a fin de tener las plaquetas, estando listo para ello en 15 días, pero el médico de cabecera dio marcha atrás señalando que ya no era necesario y que solo con transfusiones se trataría de mejorar su calidad de vida.

¿De donde conseguir más donantes?. Del cielo apareció Jorge Curzo, regresando de Estados Unidos por un episodio triste: la pérdida de su hijo; de la cual mi mamá nunca se enteró a fin que no se deprimiera.

Jorge visitó a mi mamá, él conmovido por la situación y ella por verlo después de tanto tiempo y pensando que su hijo se había recuperado, lo significó que se aferrara de alguna esperanza. Conociendo la situación de la falta de donantes Jorge –que es jefe de una sección del servicio de vigilancia- se convirtió en mi “banco de sangre”, salvando de este modo un gran escollo, una gran dificultad al pedir a su compañeros de trabajo a que lo apoyasen en esta acción humanitaria.

Fueron 12 personas, compañeros de trabajo de Jorge y desconocidas para nosotros. Para estas personas anónimas aprovecho en este blog en reiterarles a nombre de mi mamá, mi hermano y el que escribe mi agradecimiento profundo por sus actos de altruismo y desprendimiento, de la cual, desde el cielo al amparo de Dios mi mamá los estará protegiendo porque interpretaron el contexto de la Biblia y las enseñanzas de Cristo que podría resumir en esta línea: “estuve mal y me ayudaste”.

Por los constantes cambios en su temperatura mi mamá también cambiaba su sentido del humor, a veces estaba bien, a veces mal, a veces quería comer, a veces se le antojaba algunas cositas como gelatina o galletas, o me mandaba a comprar gaseosas y galletas para las enfermeras que lo atendían bien. Con ella veía la serie “Comisario Rex” o los partidos iniciales de Universitario en su participación en la Copa Libertadores, porque mi mamá era también hincha de la U, y se sentía orgullosa de ser una de las privilegiadas en ir al Estadio Nacional a ver la despedida de Lolo Fernández, en aquel legendario partido que se la ganó a la Alianza Lima por el score de 4 a 2.

Recibía visitas de mi familia, de sus amistades, se animó a cortarse el cabello, a tratar de arreglarse su dentadura, pero este último no se pudo por el temor a un desangrado que no se podría controlar.

Se comunicaba por el celular con mi hermano, me parece una vez con mi sobrino que estaba al noreste de Huánuco, con otras amistades y familiares y diariamente conmigo en la mañana y en la tarde a fin de saber ambos cómo y dónde estábamos, porque siempre fue así desde que tuvimos ambos celulares a fin de controlarnos o de hacer pedidos.

No se o no daba muestras de vencimiento o fatiga, o los fingía para no preocuparme. Igualmente hacía lo propio en mis quehaceres diarios y quizás para mayor tranquilidad de ella, Amelia se apareció en el cuarto a visitarla y a decirle de sus propios labios que había limpiado mi casa.

El rostro de mi mamá cambió a la de paz y de ternura hacia ella como gesto de agradecimiento, quizás haciéndose la idea que Amelia iba a estar pendiente de lo que podía necesitar o en ayudarme no solo materialmente, sino de modo espiritual y de compañía permanente una vez que ella desapareciese físicamente y me quedara solo.

Es mejor que se haya ido con esa idea y no con la pregunta: “y ahora mi hijo con quien se quedará ...quien lo ayudará a hacer sus cosas ...quien le controlará sus medicamentos, su alimentación, ...quién le preparará su baño ...etc”; me imagino. Por ello me pidió que también a Amelia, al igual que a Paola, le diera un especial obsequio.


LOS ULTIMOS DIAS

Se acaba el mes de marzo y mi preocupación adicional era el Escarabajo en lo concerniente que iba a pasar su primera revisión técnica. Le comenté ello a mi mamá, a lo que me aconsejó que esperara a una revisión adicional, es decir, que primero pasara la revisión técnica y si detectaran fallas entonces con esa seguridad iba a la factoría “Pucar” a subsanarla. Fue el sábado 04 de abril que el Escarabajo aprobó la revisión técnica en el cono norte del Naranjal en San Martín de Porres, con la observación que se le cambiara las luces delanteras.

Contento regresé a la clínica y mi mamá estaba durmiendo hasta que sintió mi llegada. Cuando me vio y me preguntó que tal me fue le dije que salió todo bien.

Mi mamá sonrió y siguió durmiendo. Me quedé con ella hasta altas horas de la noche.

La Semana Santa la pasamos tranquilo a excepción de un hecho que me llamó la atención pero que no lo asimilaba. Ocho días antes de su partida mi mamá pidió a sus ex compañeras de trabajo al capellán de la clínica para que le diera la extremaución.

Este acto litúrgico duró hora y media, el cual, no pensé que podía ser grave sino de una precaución ante una grave recaída. Y mi mamá hasta el final no la tuvo, mantenía su carácter, el don de mando al ordenarme sus asuntos y pensaba siempre en alcanzar en ver a sus nietos y a mi hermano.

Pero, el sábado de gloria algo empezó a fallar lo que iba a generar su definitiva partida; se le subió la temperatura, ya no tuvo tantas defensas y estaba débil y sin ganas de probar algún alimento. La última transfusión de sangre iba a generar pocas esperanzas a pesar que ella ya no quería seguir con este tratamiento por su sufrimiento en los pinchazos y agujas.

Tuve que rogarle y hasta exigirle que accediera, firmando como siempre en el tópico la última autorización de esta transfusión, haciéndose este en la madrugada cuando ella estaba dormida.

Relativamente tranquilo regresé a casa, para estar al día siguiente nuevamente con ella hasta altas horas de la noche en que se sentía muy mal. Yo no me hacía la idea que se iba a morir, que lo iba a superar.

El lunes ohhhhh.... sorpresa, estando temprano como siempre en su cuarto antes de irme al INABIF, la encontré sentada, de buen semblante y sola aseándose. Le pregunté: “¡Ohhhh...que bien que se te ve!, ¿nos vamos ya para la casa?”. Ella sonrió y me respondió: “hijito...¿cómo estás, cómo dormiste?...se te ve cansado y preocupado”...¿qué tienes?.

Era lo del asunto de su pensión, la cual, su firma tenía que legalizarla ante una notario para que lo pueda hacer. La orden anterior de mi mamá fue que nada le regalara al seguro, que era su dinero y que se iba a destinar a gastos como siempre ella lo hacía, en la que yo ejecutaba los pagos que tenía pendientes.

La Notaría Canelo en Pueblo Libre (buena notaría con especiales servicios), fue la que constató primero que mi mamá estaba con vida y segundo ella que pudo firmar el documento autorizándome a realizar su último cobro. Esto fue el día lunes al mediodía, pero ya en el atardecer cuando regresé mi mamá ya tenía pequeñas complicaciones en la respiración y su temperatura no bajaba de 38 y medio. Me quedé casi hasta las 2 de la mañana en que se estabilizó mas o menos su salud y me rogó que me regresara a casa a descansar.

Regresé y no me acosté, dormí con el terno, escuché música de Elvis para distraer mi pensamiento y temprano del día martes regresé a su cuarto. Ella ya no estaba bien, muy poco me hablada pidiéndome que terminara la gestión con el seguro lo antes posible para que cobrara su pensión. Cualquier emergencia ella me iba a llamar por el celular.

Con el Escarabajo estuve entre el INABIF, Seguro Social y el Banco de la Nación terminando con las gestiones; hasta las 14:00 horas ella me contestó por el celular diciéndome que todo estaba bien, que no me preocupara, notándole un pequeño esfuerzo de ella al hablar. Después de las 16:00 horas ya no contestaba su celular.

Estando en el INABIF, a la salida “disparado” me fui a la clínica. Mi mamá no me hablaba mucho y estaba un poco desmejorada siempre con la temperatura alta. Me rogó a que nuevamente me fuera, pero solo le hice caso al ver que había mejorado un poco.

El miércoles 15 de abril del 2009 será el recuerdo permanente de un ser, de una persona que me dio la vida, que me alimentó, me vistió, me protegió, me mimó, etc; al verla a las 7 de la mañana quedaban 06 horas con 15 minutos para que mi mamá se despidiera para siempre. Yo me quedé sorprendido. En la madrugaba, según me cuentan las enfermeras empeoró su salud y estaban en duda en llamarme, pero no quiso mi mamá.

Al verla estaba con oxígeno y con tubos dentro de su boca, pero estaba aún consciente. Me miró preocupado y me pidió que le comprara alcohol. Fue la última vez que hablé con ella porque después me dijo “ándate”. Opté por buscar mayor información y el médico de turno me señaló que estaba en “grave riesgo” y que si su organismo no respondía a este tratamiento que ya vaya pensando en una final despedida.

Rápido fui al INABIF a marcar mi entrada y escribir un imail urgente a Martha, Ana y a mi hermano el cual describo lo sucedido y despidiéndome con esta frase: “tengo miedo”.

Fui al Seguro a terminar con la gestión pendiente de su pensión y al mediodía regresé a la clínica donde me encontré con Ana y Gustavo, pero, cuando fui a ver cómo seguía mi mamá la pobre estaba con un sufrimiento que ... para que les voy a describirlo: me dio miedo mirarla porque nunca la vi así en un estado angustioso. De golpe se me subió la presión, tuve ganas de ir al baño, me faltaba la respiración, mi organismo se descompensaba rápidamente que con las justas llegué.

Estando adentro las fuertes pulsaciones que tenía comenzaron a disminuir, los mareos comenzaron a desaparecer y en orinar y chupar el Diazepan comencé a recobrar nuevamente mis fuerzas y a estabilizar mi organismo.

Cuando salí fue un cuadro desgarrador e indescriptible. Ana y Gustavo valientemente estuvieron allí. ¡Mis bendiciones y agradecimiento profundo por reemplazarme!. Fue fuerte mi impresión que de la noche a la mañana ahora lo tenía que asimilar y esperar el cualquier momento el descenlace. ¿Descenlace?, fui donde el médico que la estaba tratando, confirmando que solo depende de Dios que esto mi mamá lo supere, pero que era muy difícil, ya no tenía defensas.

Confiaba remotamente en un milagro, mi mente estaba con todos los pensamientos buenos y malos y mi cobardía de no estar a su lado en sus últimos momentos determinaron a que me fuera a hacer cualquier cosa confiando en Ana y Gustavo, confiando en un milagro, confiando a que mi propia madre me llamara por el celular para tranquilizarme y decirme que todo está bien.

Tenía al Escarabajo como mi compañía más cercana y me preguntaba “¿que hago?, ¿a donde vamos?, ¿que hacemos ahora? ...no dices nada, te quedas callado”.

Ese fue mi delirio, y estaba manejando sin saber hacia dónde iba, y terminé en el Banco de la Nación en Pueblo Libre.

Con la carta poder pude cobrar la pensión de mi mamá, siendo la 1:14 de la tarde en que mi celular empezaba a sonar de manera insistente. Tres llamadas no contesté porque estaba dentro del banco, pero a la salida entró la cuarta llamada y ya estaba dentro del Escarabajo.

Era Jorge quien me dijo: “Manolo ...hola.... ya fue ....manolo ya fue ...estate tranquilo y mis más sentido pésame ...tu mami se fue tranquila, no sufrió ... acá con Ana estamos ...”.



Golpeé el timón y solo atiné a decir: “P......¿por qué Dios mio tuvo que suceder así las cosas?. No lloré -hasta ahora-, lo más sereno y tranquilo posible regresé al INABIF a avisar solo a mis compañeros de trabajo de mi oficina que mi mamá había partido, que la noticia no trascendiese solo a los jefes que preguntasen por mi.

Diez minutos estuve, y regresé a la clínica a verla, y felizmente que la encontré aún en su cuarto, lista para ser trasladada al mortuorio. Pedí que me dejaran un rato con ella y solo le destaparon su cabecita.

La agarré con cariño, con ternura y le dije “viejita linda, ya dejaste de sufrir, ahora estarás arriba mirándome cómo te contemplo ...¿cómo habrás sufrido?, me la hiciste bien, no me advertiste nada de lo que iba a pasar, ¿que ganaste con ello?, ahora ¿que haré yo solo aquí? ....¡ay mamá, te haz ido ....!”. Su cabecita estaba tibia y frágil. La leucemia lo había consumido y yo idiota no me daba cuenta o no quise darme cuenta pensando que como mi mamá siempre fue fuerte esto lo iba a superar, por que ella rara vez se enfermaba.

Los que lo hayan visto a mi mamá, Amelia sobre todo: ¿tendré razón o estuve equivocado?, de ser lo último, ¿por qué no me lo advirtieron?. Solo mi hermano a la distancia lo hizo, pero no fue persistente.

Martha ya había llegado al cuarto y comenzamos a preparar las cosas de mi mamá para desocuparlo. Estando ya en mi casa me ayudó al ubicar el “´habito morado” del Señor de los Milagros, prenda con el que iba a ser enterrada en el cementerio de Huachipa de Mafre, cuyos servicios los tomé no pensando que esto iba a pasar de pronto, sino en largo tiempo, en unos 20 años por decir cuando mi mamá llegara a los 100 años.

En fin.

Con mi primo Justo -gracias por tu apoyo incondicional-, me ayudó con el inicio de los trámites para el velorio y la sepultura, a Ana por haber logrado el sitio donde iba a ser velado: el Seguro Social (deseo de mi mamá), a mi tía Lucila por vestirla y ponerla “buenamoza”, a Amelia que a cada rato llamaba para saber cómo yo estaba y ...el resto de las personas, compañeros de trabajo y familiares que fueron al velorio, sepelio y a la Cripta de la Iglesia María Auxiliadora, y además, que con sinceridad rezaron por su alma, especialmente los que se encuentran fuera del país; mi profundo agradecimiento en acompañarme en un momento especial de tristeza, de nostalgia, de resignación de ver perder a mi mamá, confiando en ganar con ello el paraíso, promesa celestial de Cristo.

¿QUE QUEDA?

Han pasado un año de su partida y he sobrevivido a ella. La vida ya no es igual que antes, ya no tengo la misma alegría ni la esperanza que siempre tuve, la resignación cada vez más se apodera de mi mente, el sentido de lucha ya no le encuentro sentido porque todo se acaba, todo se termina, todo se aleja y me quedo solo.

Momentáneamente fui feliz en México, cuando llegué a Lima, nuevamente los problemas y preocupaciones me dieron el alcance, no tengo nada que esperar de los demás y solo luchar en no dar un patético final de lástima y pena.

Por este motivo se me ve muy poco, dejando abierta la comunicación del imail, mi celular y el teléfono fijo.

Estoy muriendo de a pocos porque voy en descenso, y nadie va a querer a una persona con esa personalidad. Mi generación desaparece y lo que hemos luchado de nada ha servido. Empecemos por Acción Popular ¿cómo está ahora?, a punto de extinguirse, no tenemos peso político porque


descuidamos los cuadros, lo ético y lo moral. Allí un fracaso.

Con mi colegio, especialmente con los ex alumnos … ¿qué tenemos, qué logramos?, nada. Estamos extinguidos y separados, esperanzados siempre que la sociedad, el gobierno cumpla con las leyes vigentes en beneficio de los discapacitados.

Con Amelia el sueño ha terminado debido que seguimos rumbos diferentes. Cada vez que iba a su casa no la encontraba, su hermana o sus sobrinas me señalaban que fisitaba a alguien o que estaba trabajando los domingos. Yo en voz alta señalé que siempre que vengo no la encuentro, a lo que Vania, la sobrina menor me respondió: “es que mi tía trabaja más que tú”.

Con esta respuesta me dejó callado, recordando siempre que los niños siempre dicen la verdad. Hubiese deseado en convivir con ella y en ayudarnos mutuamente; ella con su compañía y yo dándole la seguridad para que pueda vivir sin apremios.

El cariño existe entre ambos, pero es diferente; uno es de amistad y otro es más allá de ella. Amamos nuestras libertades y no queremos tener hijos (como una vez conversamos visionando un posible futuro), lo que un poco facilitaría las cosas, pero su viaje a Europa por un mes lo ha cambiado con otras perpectivas y sueños en que no estoy invitado.

Sueños ya no puedo aspirar y participar porque vivo en una generación que no me corresponde, vivo en un tiempo que ya pasó, que ya gocé, que ya disfruté; y solo me queda en pagar la factura que la vida me ha dado. Si no pude sembrar para tener buena cosecha ahora es tarde para buscar otra oportunidad porque la competencia en fuerte.

Solo mi lealtad, sinceridad y honestidad son mis únicas banderas de lucha para hacerle frente a la vida, para superar lo malo que siempre me rodea, para estar contento en las pocas ocasiones que se me presentan.

El estar en México me hizo muy bien, el próximo año espero estar en Graceland en los Estados Unidos, la casa de Elvis Presley. Ese es mi sueño más próximo, por ahora la prioridad es cuidar mi salud a fin que no me vea sorprendido con mi recaida.

La postpolio hace su trabajo de desgaste en nuestros organismos, cuya investigación al Estado no le preocupa. Si fuera un gobierno de Acción Popular, yo estaría a la cabeza de profundizar dicha investigación para mejorar la calidad de vida de los discapacitados.

Por ahora al no tener el Escarabajo (que coincidió con las fechas de la enfermedad de mi mamá), me estoy tomando la libertad –cuando era joven-, de probar vino y pisco, para escapar por breves horas de la realidad. Al final de cuentas el taxi hace el trabajo de movilizarme cuando me paso en copas.

Este es pues la última vez que narre estos acontecimientos tristes. El duelo público ha terminado, el duelo interno lo llevaré para siempre, esperando quizás una quinta aparición de mi mamá a pesar de su advertencia cuando me dijo: “Si sigues contando esto ya no volverás a verme”. Su alma quizás en esos instantes no estaba descansando por su preocupación de los momentos en que estaba deprimido, quizás ahora con las libertades que me estoy dando ya mi mamá no me visitará, dejándome a mi suerte las cosas que me puedan pasar, como el caso del Escarabajo, cuya fuga de hidrolina aún no puede ser controlada.

Mi vida sigue entre el bien y el mal, al igual que Elvis, tenemos base religiosa para cumplirla, pero la debilidad de la carne y las dudas de los ideales hacen poco a poco mella de nuestras mentes.

A Elvis le pasó, optaba por una vida fuera de la ley de Dios a pesar que casi todos los días leia la Biblia y se arrepentía de lo que hacía al desfogarce entre sus amigos más íntimos y de la infancia llorando, con la desesperación de ayudar a locas a casi toda persona que se le presente, muchas veces al que no necesitaba.

Si antes ese es una lección en la vida de Elvis para tenerlo en cuenta y no seguila, hoy creo que estoy en el mismo camino, porque al igual que él, miro atrás y me da pena lo que dejé, lo que desaproveché, lo que pequé en las acciones de omisión.

La vida al transcurrir será testigo de cómo termine, solo pido que se me juzgue por las buenas acciones que tuve, por la sinceridad en mis sentimientos y la lealtad de esto con Amelia, con la honestidad de mis actos. El resto debe ser borrado porque al final de cuentas no dejo mucho, no trancendí como yo hubiese querido, no encajé como hubiese deseado.

Este es el final de lo escrito acerca de mi mamá. A partir de hoy el perenigraje para encontrarla será solo porque si desean acompañarme el precio será muy alto.

¡Dios bendiga a mis padres, a mis familiares, amigos y demás que ya no están con nosotros!, pero: ¿lo volveremos a ver algún día?.

Quien sabe, la fe tiene la respuesta.

Hay que ser bienaventurado por ser pobre de espíritu y estar purgando tus penas aquí, con tus dolores físicos y tus pensamientos confundidos.

No podemos ser la luz del mundo en estas condiciones. Nadie te acompañará.

En fin, este es una larga historia que confié en contarles a ustedes para que estén preparados a superarlos sin angustias. Yo voy a asumir la aptitud de cargar mi cruz, la cruz de Cristo que muchos de nosotros huyen, que no la quieren ver y les da terror porque significa muerte. Yo la cargaré con respeto, devoción, con esperanza y con el grito ¡ADELANTE!, porque habrá penas y amarguras que habrá que saber asumir, pero también alegrías y satisfaciones de un deber cumplido de ayudar al necesitado de acuerdo con mis posibilidades o de luchar por una sociedad mejor y justa o en hacerme a un lado si un sentimiento no es afecto a mi o mejor dicho que he perdido en encontrar una mujer que comparta por el resto de mi vida lo que soy: un ser humano que a diario lucha por mejorar su trabajo, sus relaciones personales, en hacer feliz a los demás.
Aviso, como en el año 1973 a 1980 que nuevamente la "era de Lulo" ha llegado, como en tres décadas pasadas que nadie daba un céntimo por mi si culminaba la secundaria, a excepción de mi mamá y mi hermano. En la "era de Lulo" habrá sorpresas, y no se sorprendan de lo que haga; ya lo demostré brevemente cuando me fui a México, de repente recorreré el país para repotenciar Acción Popular en el 2011 o estaré en Graceland, la casa de Elvis.
Habrá sorpresas si el físico y la salud lo permiten, ya no escucharán ni leerán de mi lamentos, sino voces de protesta porque en el Perú hay muchas cosas que cambiar, y esto se tiene que hacer gritando con la razón para que los neófitos e ignorantes te escuchen. Nada tengo que perder, la suerte está echada, mis padres, amigos, Belaunde, Elvis, etc; ya son recuerdo y Amelia tiene una mejor compañía porque así lo decidió, que al final me dará la más absoluta libertad para actuar, para poder encontrar el sendero de honestidad, sinceridad, justicia, paz y bienestar en libertad, porque de este modo habré justificado mi existencia.
El duelo ha terminado públicamente el 17 de abril del 2010, ya no escucharán más a mi mamá, salvo cada cinco años, el duelo lo llevaré internamente para siempre, mi cruz solo lo cargaré al igual como a diario lo hago con mi cuerpo hasta donde pueda, mientras tanto ¡prepárense! que la lucha por vivir dignamente ha llegado para decidir nuestros destinos.
Dios bendiga a todos ustedes, en especial a Xiomara y a Miguel, que expresaron por escrito lo que significo mi mamá: NILA ROSAS RAMIREZ, con hermosos testimonios.
¡ A luchar nuevamente vuelvo para vivir, a luchar nuevamente vuelvo para amar y ser amado, a luchar nuevamente vuelvo para un Perú digno y generoso, a luchar nuevamente vuelvo para que me golpee la vida o mis adversarios y por último a luchar nuevamente vuelvo para morir definitivamente en esta generosa tierra!.
Ojalá Dios lo permita, con mis virtudes y defectos.
MANUEL MARTINEZ ROSAS
PERIODISTA
CPP 2593
LIMA - PERU




domingo, 14 de marzo de 2010

EL METROPOLITANO VS. EL METROBUS

Hoy no tengo el Escarabajo. Y por coincidencias de la vida agoniza mi fiel amigo como casi un año le pasó a mi mamá. Es en el mismo tiempo y lugar hasta hoy; Lima, de enero a marzo a pesar que mi tío y sus hijos están haciendo todo el esfuerzo posible por reparar el retén de la caja de cambio para evitar la fuga de hidrolina.
Casi similar a mi mamá cuando "tenía fuga de glóbulos rojos", pongámolo en esos términos y comparación porque es similar lo que he vivido hace un año y lo estoy viviendo hoy; pero con una esperanza: no me resigno a que mi Escarabajo muera como fue lo propio con mi mamá.
Mi hermano hoy me pide paciencia, el año pasado me pidió resignación, del cual por ser rebelde por naturaleza no lo admito y me cuesta asimilarlo. Pero la vejez ayuda a aprender muchas cosas, sobre todo a no ser el tonto e ingenuo de antes ante la gente.

En ese sentido como por el momento no tengo el Escarabajo me vi forzado no solo a movilizarme en taxi, que dicho sea de paso resulta caro, sino que ahora para ahorrar lo tengo que hacer en micro o en combi, o en todo caso en caminar.
¡Que bien me está haciendo la natación y que bien mi hermano me preparó adecuadamente en caminar de a pocos en caminos largos en México!, porque hoy lo cosechado lo estoy sembrando debido que el dolor en mis brazos disminuyó, la resistencia en ellos se fortaleció, el cansancio es menos y la fuerza se mantiene si correctamente se aplica sobre todo al subir y bajar de los micros y las combis.
Nuestro transporte público es una porquería: lento, caos, congestión. desorden, bulla, falta de respeto a las señales de tránsito, escaleras para subir o bajar a dichos transportes son muy alto, contaminación y la gran cantidad de servicio público que en su mayoría tiene rutas que te "pasean" por el Cercado de Lima y no van al lugar directo.
Caso contrario es México, ¿por qué?. Simplemente porque hace 40 años que ellos nos llevan la delantera en la planifiación del transporte público. Pruebas: Trolebús, Tren Eléctrico, Tren Urbano, pocos microbuses en zonas periféricas y de menos tránsito y el Metrobús; pronto a ser aplicado en Lima y que es denominado como el Metropolitano.

El Metropolitano, recodermos cómo fueron nuestros recordados y queridos "Ikarus" de ENATRUPERU, es igual con su famoso acordeón. La diferencia es que las puertas de subida y bajada son del lado izquierdo y no tiene escaleras o calzadas para beneficio de los discapacitados y personas de la tercera edad; igual que el Metrobús en México, la cual, tuve el privilegio y la emoción de viajar en ellos por su seguridad, comodidad, respeto al pasajero y rapidez en llegar a su destino.
En México cada paradero es custodiado por la policía municipal, quienes verifican el abordaje de los pasajeros a dichos vehículos. Cuando en la Zona Rosa, donde estuve, los abordé por primera vez me sorprendieron los polícias cuando abrieron una puerta adicional y me dijeron "bienvenido, usted no paga". Me quedé "frio" de la impresión y les pregunté el por qué, tomando en consideración que mi hermano me dio una tarjeta recargable de 10 pesos para ida y vuelta a los paraderos finales.
Ellos los policías solo atinaron a responderme que los discapacitados y ancianos no pagan porque es subvencionado por el gobierno federal. Entre mi dije: "Ah caramba, ¿en Lima algún día será así?.
Y el paseo lo inicié sentándome en la parte delantera para conocer la ciudad y observar cómo es el tránsito vehicular. Mi impresión es que a pesar de la gran cantidad de vehículos particulares y taxis, debido que hay poquísimos mi micros y no hay combis, el tránsito es fuible y el Metrobús que va por el medio de los dos carriles en las principales avenidas es rápido.
El recorrido de paradero inicial a final es de aproximadamente 45 minutos, es como hacer el recorrido desde la plaza Dos de Mayo a Chorrillos aproximadamente si a distancia nos referimos.
A mi regreso subió un discapacitado en silla de ruedas y ...normal, se puso en su ubicación diseñado especialmente para tal fin, en el círculo redondo del acordeón donde hay sujetadores para la silla y cinturón de seguridad.
Lamentablmente por las leyes federales no está permitido -por seguridad- fotografiar los interiores del Metrobús y los paraderos, bajo pena de multa; por lo que de alguna forma he captado tomas desde el exterior, al igual que dos videos que lo podrán apreciar proximamente en Youtube.

Ahora veamos cómo será en Lima la copia fiel del Metrobús con el denominado Metropolitano.
Es igual a lo descrito, con la diferencia que nuestros paraderos son muy largos, casi una cuadra entera como lo son en la Av. Alfonso Ugarte. En México sus paraderos son la mitad, digamos cortos pero cómodos y seguros, con servicios higiénicos, teléfonos y cabinas para recagar las tarjetas, porque allí no se paga pasaje directamente al conductor o cobrador que no existe.
Es la tarjeta recargable cuyo costo de pasaje de ida es de 5 pesos.
En Lima se dice que estos servicios lo tendremos y que aliviará en gran medida el transporte público.
Para que esto suceda, se deberá retirar toda competencia, es decir que no exista la circulación de microbuses o combis que tengan el mismo recorrido que el Metropolitano. El costo será alto,
pero es el interés superior de la ciudad a pesar de la protesta del vecindario de Barranco en lo que concierne a la ubicación de los paraderos.
Pero, es necesario y útil para el transporte de todos en general debido que se dará inicio a la profesionalización de los choferes en este servicio; no tendrán que correr para ganar más pasajeros ni trabajar en dar tantas vueltas para ganar su porcentaje, el cual, lo extresa en desmedro de su salud.
De saberse aplicar este servicio el ganador seremos todos, en especial los de la tercera edad y los discapacitados -si nos exoneran el pago del pasaje-, pero por no tener la barrera arquitectónica de abordarlo.
Para nosotros en subir en un microbús -a pesar que ya hacen cumplir obligatoriamente el asiento reservado para los discapacitados, tercera edad y embarazadas-, es de mucho esfuerzo por el impulso que debemos hacer para transportarnos, y al bajar en hacer equilibrio para no caernos.
El alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio no es de mi simpatía por el abuso que comete en cobrar los predios por medio de la SAT y en impedir la aprobación de los planos para la construcción de la casa de mi mamá cuando personalmente hacía las gestiones, de la cual se deprimió al negarsele 9 veces los planos de electricidad. del cual los funcionarios de la municipalidad de Lima "jugaron" con ella al decirle "traígalo así con estas correcciones", para cuando ella volvía con las correcciones hechas le decían "no señora, esto está mal, es de este modo ... vuelvalo a hacer con estas correcciones".
Pero volviendo al transporte en México ya "bauticé" al Metropolitano, ahora lo haré aquí el primer día en que entre en funcionamiento.
Ya lo verán.
MANUEL MARTINEZ ROSAS
PERIODISTA
CPP 2593
LIMA .PERU




jueves, 4 de marzo de 2010

LULO AL DESNUDO

VIDEOS:
http://youtube.com/watch?LgH2gsdOeac

(VUELO A MEXICO)

http://youtube.com/watch?v=9bglz_SW-w4

(DE REGRESO AL MAR)

México, conocido también como Estados Unidos Mexicanos, su nombre oficial, tiene como capital a México D.F., la cual, gracias a una invitación de mi hermano David, tuve la oportunidad de visitarlo por espacio de 12 días aprovechando del uso de mis vacaciones físicas en el INABIF.
Fue muy gratificante y diría hasta emocionante estar en dicho país debido que conocí otra realidad, una realidad mucho más avanzada en lo concerniente a transporte, salud y educación, sin olvidar obviamente los problemas comunes que a cada país le pasa, el cual México no es la excepción.
Después de aproximadamente 43 años he vuelto a volar en avión. Recuerdo muy bién la primera vez fue en diciembre de 1967 en nuestra línea aérea de bandera de ese entonces -APSA- Aerolíneas Peruanas hacía los Estados Unidos. Desde ese entonces hasta la fecha por diversos motivos ya no tuve la oportunidad de volver a repetir dicha experiencia, en especial cuando mi mamá todavía estaba conmigo.

La impresión de México es su gente, gente hospitalaria, alegre y educada, cuya atención con el extranjero es esmerada. Aquí se respeta mucho por ejemplo a la persona de la tercera edad y en especial a la persona discapacitada a pesar que ellos no cuenta con un ministerio o una institución que los protega y vele por sus derechos.
Pero la educación es esencial para que se tome conciencia que también ellos, los discapacitados y los de la tercera edad, también tengan las mismas oportunidades y vivan con dignidad.

En ese sentido el transporte es muy avanzado con relación al Perú, a pesar de la gran cantidad del parque automotor con que México cuenta. Casi no te detienes, pero avanzas al menos a un promedio de 20 Km/hora cuando es hora punta.
El transporte público tiene grandes avances, contando con el Trolebús, el Tren Eléctrico y el Metrobús, que aquí se llamará el Metropolitano.
El desplazamiento para un discapacitado en el Metrobús es gratuito, no me consta si para la persona de la tercera edad es igual. No tiene escalera pero si rampa para que un pasajero en silla de ruedas se pueda desplazar cómodamente, como lo he comprobado al viajar a dicho servicio público.
La conclusión es que al entrar aquí el funcionamiento del Metropolitano, será de suma utilidad para aliviar en algo nuestro caótico transporte público, por su orden, rapidez, menor contaminación y lo más importante la seguridad que todo pasajero debe tener, como lo tiene
México en su transporte masivo.
Las carreteras son excelentes, con decirles que para llegar a Acapulco es cinco horas de viaje desde la capital, contando para ello con un terminal terrestre que permite un orden en el transporte al interior de los demás Estados mexicanos. ¿Se imaginan si sus carreteras no se encuentran bien conservadas, a qué hora se llegaría para allá?.
Hay accidentes si, pero para aquellos que no toman las medidas respectivas o abusan de la alta velocidad, pero la seguridad en ellas es de buena calidad por el patrullaje constante y los
primeros auxilios que uno encuentra en casi cada kilómetro de distancia, al igual que para los que sufren de desperfectos mecánicos.

Tanto de ida como de regreso, tuve que hacer escala en Panamá, viajando por COPAAIRLINES, cuyo servicio está considerado entre los mejores por su seguridad, confianza y buen trato con
el pasajero. Lo que comprobé fue que las famosas "aeromozas" ya no son bellas chicas con minifalda (como eran en mis tiempos), ahora también lo desempeñan el sexo masculino, cuya rapidez y eficiencia hay que destacar sin motivo de mofa o burla.
También resalto que los aviones de hoy son más rápidos en despegar y en aterrizar, a comparación también de mis tiempos, y que estando en el aire las turbulencias se sienten más, asustando obviamente a más de uno, por lo que el piloto hace el uso de la palabra para explicar la situación y calmando de este modo a todos en general.

Nuestro aeropuerto Jorge Chavez es casi igual que los aeropuertos de Panamá y México. Se aborda directamente los aviones en los denominados "mangas" y no tiene nada que envidiar del resto. El control y la seguridad son sus prioridades complementado con el servicio que brinda cada compañía aérea.
Los que les he narrado es un pequeño resumen de mis 12 días de ausencia en el Perú. Paulatinamente les daré mayores alcances de esta experiencia que para mi fue de aprendizaje, de conocer lo bueno que pueda servir de utilidad en nuestro medio.
MANUEL MARTÍNEZ ROSAS
PERIODISTA
CPP 2593
LIMA - PERU